Los veo a través de esa ventana.
Que pequeña se ve. Pero así de pequeña, es una ventana que abre recuerdos y por la que pueden verse vivencias.
Se pudo retratar, esa ventana. Guarda lo que se ha capturado. Se ha capturado esa primera vista hacia “hasta que la muerte nos separe”. Me presenta cómo el Turquesa se baña de gozo por ser el anfitrión de la Cuadragésima Cuarta Conmemoración a la que arriba la pareja.
Logro ver opuestos encontrados, atraídos por las similitudes de sus diferencias, como cuando las persianas se unen para resguardar lo que dentro está y olvidar lo que fuera queda.
Llego a disfrutar del villancico en pleno verano, colándose entre las rejillas de amores celebrados todos los días, así como cuando el calor de la temporada te pide mantener las ventanas bien abiertas para que musicalmente haga entrada la brisa.
Puedo apreciar las Bendiciones del Celestial en los balcones que sientan los rayos del astro en esos pétalos y en cada sonrisa que los ojos de él reciben y en la emoción que el rubor de las mejillas de ella envía... Así como cuando al ponerse el alba se levanta con regocijo, la esperanza de un futuro que entregarán como presente a los suyos para agradecer el pan que les fue dado.
Amo esta pequeña ventana y lo que se ve a través de ella, las miradas llenas de vida, alegría, amor y fe, todavía hoy, aunque sea por otra ventana, se ven así.
Pido a Dios la bendición para ustedes en este 44 Aniversario. Los amo! W1.
Que pequeña se ve. Pero así de pequeña, es una ventana que abre recuerdos y por la que pueden verse vivencias.
Se pudo retratar, esa ventana. Guarda lo que se ha capturado. Se ha capturado esa primera vista hacia “hasta que la muerte nos separe”. Me presenta cómo el Turquesa se baña de gozo por ser el anfitrión de la Cuadragésima Cuarta Conmemoración a la que arriba la pareja.
Logro ver opuestos encontrados, atraídos por las similitudes de sus diferencias, como cuando las persianas se unen para resguardar lo que dentro está y olvidar lo que fuera queda.
Llego a disfrutar del villancico en pleno verano, colándose entre las rejillas de amores celebrados todos los días, así como cuando el calor de la temporada te pide mantener las ventanas bien abiertas para que musicalmente haga entrada la brisa.
Puedo apreciar las Bendiciones del Celestial en los balcones que sientan los rayos del astro en esos pétalos y en cada sonrisa que los ojos de él reciben y en la emoción que el rubor de las mejillas de ella envía... Así como cuando al ponerse el alba se levanta con regocijo, la esperanza de un futuro que entregarán como presente a los suyos para agradecer el pan que les fue dado.
Amo esta pequeña ventana y lo que se ve a través de ella, las miradas llenas de vida, alegría, amor y fe, todavía hoy, aunque sea por otra ventana, se ven así.
Pido a Dios la bendición para ustedes en este 44 Aniversario. Los amo! W1.


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